El pádel puede considerarse como un deporte físicamente brusco, ya que se producen fuertes arrancadas, saltos, flexión, parones, puntos largos....,
demasiados detalles que hacen que el cuerpo tenga una alta exigencia con este deporte. El corazón
es un músculo y, como tal, también es sometido a un alto grado de esfuerzo.
Las características del juego, sobre todo a partir de determinados
niveles, y mucho más en competición, hacen que el cuerpo sea sometido a altos
niveles de exigencia.
Los jugadores profesionales emplean generalmente más tiempo en entrenar el físico que en la técnica o la táctica, son conscientes de la importancia del mismo. A niveles no profesionales hay muchos jugadores que juegan mucho, disputan torneos... sin tener una preparación física adecuada; son ellos los más propensos a sufrir lesiones y a tener problemas.
Los jugadores profesionales emplean generalmente más tiempo en entrenar el físico que en la técnica o la táctica, son conscientes de la importancia del mismo. A niveles no profesionales hay muchos jugadores que juegan mucho, disputan torneos... sin tener una preparación física adecuada; son ellos los más propensos a sufrir lesiones y a tener problemas.
Es fácil encontrar artículos que nos cuenten lo
exigente que es el pádel para las rodillas, los hombros, los músculos de las
piernas... pero no es fácil encontrar artículos sobre exigencias
cardiovasculares. El corazón es un músculo, y como tal, necesita de oxígeno
para funcionar. Cuando el jugador no está físicamente preparado pero se somete
a altos niveles de exigencia física el corazón lo nota. Probablemente el
corazón de muchos de nosotros no esté preparado para alcanzar las altas
frecuencias que se dan en un punto largo en el que hagas varias bandejas,
volees y te toque defender después para subir y acabar el punto. Si vamos a
jugar en serio es necesario hacer algo más que pádel: running, ciclismo,
natación..., sin descontar por supuesto un adecuado calentamiento.
Ante puntos exigentes la demanda de oxígeno aumenta en
todos los niveles, ya que los músculos piden oxígeno, se respira peor, el
corazón se acelera... De las primeras cosas que me enseñaron en el curso de
monitor que es hay que saber economizar en el pádel, es decir, debes conseguir
hacer los movimientos y golpes correctamente gastando la menor cantidad de
energía posible; para ello necesitas mejorar tu técnica y tu táctica.
Como hemos explicado, el corazón es un músculo, que
funciona por estímulos eléctricos, de ahí que para detectar alteraciones se use
un electrocardiograma, es decir un registro en papel de la actividad eléctrica
del corazón, prueba sencilla e indolora. Si parte del corazón no recibe el
oxígeno que necesita éste sufre, funciona mal e incluso puede quedar dañado; es lo
que llamaríamos angina de pecho o, en niveles mayores, infarto agudo de
miocardio. El miocardio es el músculo principal del corazón.
Si alguna vez sentiste dolor, pinchazos, opresión...
en el pecho, deberías hacerte un electrocardiograma. Si te vuelve a suceder
recuerda, debes conseguir que llegue más oxígeno al corazón, ¿cómo? Reposando,
siéntate o túmbate, respira despacio, relájate, cuando la frecuencia cardíaca
baje el dolor se calmará; si no es así deberías ser visto por un médico lo
antes posible, sobre todo si se acompaña de sudor excesivo, náuseas... Lo
normal es que el electrocardiograma te salga bien, puesto que la mayoría de las
alteraciones de este tipo sólo se ven en el momento del dolor. No obstante un
electrocardiograma puede mostrarnos otras muchas alteraciones o condiciones
físicas.
Aquellos que practicamos deporte desde hace años de
forma continua presentaremos alteraciones del electrocardiograma, es decir, a
simple vista si nos hacemos la prueba el resultado será anormal; sin embargo
esto no debe asustarnos, ya que un electrocardiograma nunca debe valorarse de
forma aislada, sino siempre junto a la sintomatología, antecedentes, factores
de riesgo, analítica sanguínea… Por ejemplo, aquellos que practicamos deporte
con mucha frecuencia probablemente tendremos un corazón más lento de lo normal, y
a menudo nuestro ventrículo izquierdo será más grande, lo que nos
permite un menor cansancio del corazón ante un ejercicio intenso.
De forma
aislada esto podría ser un problema, pero en el contexto de un deportista
habitual es totalmente normal y no suele precisar tratamiento. Debes tener en
cuenta, eso sí, que aquellas personas cuyo corazón en reposo late despacio son más
propensas a sufrir desmayos, mareos, cansancio… ante determinadas condiciones
como el calor, el dolor…
Recuerda también que la frecuencia cardíaca, el pulso,
para entendernos, puede aumentar de forma alarmante ante un punto largo, llegando
según el caso hasta casi 200 pulsaciones por minuto; no te alarmes, en cuanto
pares bajará rápidamente a 100-110 o incluso menos, según el caso.
Con este artículo pretendemos informar, dar consejos,
con un vocabulario accesible a todos, intentando que se entienda lo que estamos
explicando. En ningún caso lo que describimos o explicamos debe sustituir a un
adecuado reconocimiento médico, visitas al médico... Para cualquier aclaración puedes dirigirte por mail a jaime@padeljerez.com.
Esperamos que les sea útil.
Esperamos que les sea útil.
Si te ha gustado este artículo también te puede interesar:
Jaime Sánchez
Monitor de Pádel por la FAP.
REVES Pádel Jerez.
Diplomado
Universitario en Enfermería.
Enfermero de Urgencias y Emergencias Sanitarias







Buenas tardes,
ResponderEliminarprimero de todo buena entrada.
Me gustaría ponerme en contacto contigo por un tema de enlaces compartidos.
Le dejo mi email: amir@esportics.com
Saludos