Por suerte o desgracia las Navidades son una época en la que nos saltamos todas las promesas y principios de una vida saludable. Muchas comidas, cenas, sobremesas interminables que nos hacen perder estado de forma y ganar ese odiado peso de más.
La gran mayoría
de jugadores/as amateurs cambian su rutina de ocio activo por ocio de
Restaurante. La Navidad es la época de reencuentros, comidas laborales y
familiares que no dejan tiempo a nuestra deseada práctica deportiva. Un par de
semanas de inactividad sumadas a una docena de jornadas culinarias nos sitúan
ante la necesidad de quitarnos un par de kilos de encima y recuperar el ritmo y
calidad de nuestro juego. En este primer artículo nos centraremos en el
desarrollo del trabajo cardiorrespiratorio, dejando para la 2ª parte el
apartado del trabajo de la Fuerza.

