En numerosas ocasiones observamos como nuestros alumnos o nosotros mismos sufrimos un empeoramiento en nuestro juego, nuestro físico, nuestro humor. Quizás pensamos que no es nuestro día o que tal vez no estamos mejorando por más que entrenemos o juguemos.
Esto no es del todo así. Sí que es verdad que no por más
entrenar vamos a mejorar más rápido, es más, entrenar por encima de nuestras
posibilidades es contraproducente y muy poco recomendable. Ahora nos vienen algunas
preguntas, ¿Cuánto debo entrenar sin sobrepasar mis límites? ¿Qué puedo hacer
para detectar si estoy sufriendo Sobreentrenamiento?

