¿Cuántas veces nos hemos bajado del coche o de la moto y nos hemos metido a la pista a jugar sin calentar? ¿En cuántas otras ocasiones hemos notado molestias al terminar de jugar un partido de pádel que durante el encuentro no habíamos notado?
No es ni mucho menos extraño que sucedan molestias o pequeñas lesiones durante o al finalizar un partido, ya que, no hemos dedicado ni unos minutos a activar nuestra musculatura y ponerla a punto para el juego.
