Es tremendamente común entre los jugadores de nivel medio escuchar apasionadas conversaciones sobre sí sus golpes son mejores o peores que los de los rivales, si su forma de jugar es más o menos efectiva y en qué medida es más importante tener buenos golpes que su aplicación al juego.
Es inevitable entrar en polémica cuando intentas abordar el binomio Técnica - Táctica en nuestro deporte. Claro queda que si no sabemos volear malamente podremos avanzar en nuestro deporte pero sí podemos conseguir grandes mejoras adaptando nuestro juego a nuestras aptitudes. Pero también es común encontrar problemas a la hora de establecer un orden jerárquico entre ambos aspectos.
En este artículo pretendo generar en jugadores medios que superan los 40 la necesidad de aplicar el razonamiento a su forma de aprender/mejorar/competir con el fin de ser jugadores más rentables y efectivos.
Los términos Técnica y Táctica ocupan millones de páginas en la literatura del Entrenamiento
Deportivo y su adecuada combinación puede aportar grandes beneficios.