Iniciamos este amplio artículo con la 1ª entrega de las 3 que lo van a componer y en la que hablaremos sobre un importante aspecto del juego del pádel que es el "jugar por el centro y sobre los espacios libres".
Cuando en esas improvisadas tertulias padeleras que se suelen producir post partido, con el refresco y/o cervecita de turno presentes, me acerco y pregunto a los que se inician en este deporte ¿por qué no utilizan el centro de la pista, o el medio de la pareja rival, o los espacios libres para enviar por ahí la pelota?, suelen consumir el tiempo justo en la elección de su respuesta como para pensar que no tenemos del todo claro “de qué va la película”. Pero hay que entender que es lógico porque al ser noveles en el pádel aún no tienen aprendido y asimilado cómo hay que manejar los 100 metros cuadrados del campo rival para obtener cierta ventaja y rentabilidad.
Los comentarios de amigos padeleros y compañeros de partido algo más experimentados son los que suelen encargarse en primera instancia de transmitir a esos jugadores información al respecto de que hay ciertas zonas o espacios en la pista hacia los que jugando la bola se puede obtener cierta rentabilidad. A partir de ahí la cosa ya empieza a cambiar un poco.
Descubrir muchos de los aspectos “tácticos básicos” de este deporte puede resultar una tarea ardua para un jugador que se inicia en el pádel. Es más, aunque amigos y compañeros te echen una mano explicándotelos (obviamente cada uno “a su manera”), consumirás mucho tiempo hasta llegar a descubrirlos, pero si encima no los entrenas adecuadamente, la cosa se complicará más. Aunque el concepto de jugar al centro y por el medio es en esencia muy simple o así lo parece, mi recomendación es que acudáis a un profesor cualificado para que, en mucho menos tiempo del que os imagináis, os pueda explicar con todo tipo de detalle en qué consiste ese tan sencillo concepto. Y lo más importante, aprenderéis cómo realizarlo y llevarlo a la práctica.